miércoles, 18 de julio de 2007

Un solo camino




Entre a un gran lugar donde la rayos de luz tocaban las ventanas mostrando la belleza de aquel sitio.
Al fondo una figura de una mujer en el piano, estando yo en la entrada de este lugar la mujer comienza a tocar en el piano, sonando una increíble melodía de canción que toco mi pequeño corazón, tan pequeño soy rodeado de tanta perfección.
Un coro de ángeles unísonos a la canción. Cuantas veces ha estado abierta la puerta y pocas las que he entrado. Pensando que no me toca aún me falta mucho por vivir, gran error cuando se termina la luz, El reloj cuenta hacia atrás poco para cambiar.
No temeré lo que no veré, no temeré lo que no sentiré, el gran sueño profundo empieza a tocar mi corazón pero mientras siga despierto cambiare mi historia, y mi vida.
Y algún día lograremos ver aquella ciudad cuando nuestro gran Hermano nos despierte de ese sueño, y todos nos reuniremos con aquellos que habían dormido primero.
Solo estamos de paso, no te desvíes del camino a la gran ciudad.

autor: Diego Alonso R.

martes, 17 de julio de 2007

Inspiración


Abro los ojos de la ficción, escuchando la música de mi corazón,
cada momento es un instrumento que conforma mi ilusión,
un pequeño papel y un viejo lápiz moldean mi creación,
tocando las puertas de su corazón con mi pasión.

autor: Diego Alonso R.

lunes, 9 de julio de 2007


Cada movimiento de tus dedos en el piano producen un sonido en el cual me llevas por un sueño, donde te miro caminar dentre los árboles y el reflejo de la luz tormea tu cuerpo, sigues caminando y las hojas caen mientras aquella luz ilumina tu rostro, te observo tan bella. Me llevas con tu melodía escuchando las olas tocar en la orilla del mar, escucho tu voz dulce y gentil, me sonries mientras el atardecer anuncia el final del día como así tu terminas tu melodía.

autor: Diego Alonso R.

viernes, 6 de julio de 2007

La esencia de la poesía

El viento agita con elegancia las hojas de los árboles, mientras el sonido de las aves logra tocar mis oídos, las luces se esparcen en el azul mar del cielo, capturando un mágico atardecer.

Cuanto tiempo pasamos viendo los pequeños momentos, como aquella flor esperando la luz del sol o la brisa que acarisa tu rostro, un paso tras otro meditando en los datos de la vida. Alegres o tristes que se guardan en el baúl del corazón.

Que sería de una rima sin su melodía usando la poesía como instrumento.

autor: Diego Alonso R.