El viento agita con elegancia las hojas de los árboles, mientras el sonido de las aves logra tocar mis oídos, las luces se esparcen en el azul mar del cielo, capturando un mágico atardecer.
Que sería de una rima sin su melodía usando la poesía como instrumento.
autor: Diego Alonso R.

0 comentarios:
Publicar un comentario