
Mientras los intensos rayos del sol
Atraviesan las cortinas de mi ventana,
Miro a lo lejos las hojas de aquel árbol.
El corazón lento, luchando abro mis ojos
Ángeles a mi alrededor, estoy contento
Me llevan a la hermosa ciudad de Dios.
Pequeños momentos forman tesoros en mi memoria
Las notas en el piano diseñan figuras en el cielo
Sentir la brisa tornarse en una dócil acaricia
Percibir el compás de mis fervientes latidos
Poder apreciar el apacible perfume de las flores
Elevar la mirada al cielo y poder cantarle a mi Dios.
El sonido de las gotas al caer despierta mi conciencia
En un grato murmullo de notas al atardecer
Toca a mi vida el sueño envolviéndome al final del día.


